El Centro de Innovación y Selección de Legumbres de la Sierra Riojana en Anguiano nace para profesionalizar el sector y mejorar sus procesos
El nuevo Centro de Innovación y Selección de Legumbres de la Sierra Riojana incorpora maquinaria para automatizar la limpieza y clasificación del grano, ofrecer servicios de almacenamiento y envasado y mejorar la certificación sanitaria y de calidad.
Anguiano cuenta ya con un nuevo recurso para profesionalizar el cultivo y procesado de alubias en la Sierra Riojana. Se trata del Centro de Innovación y Selección de Legumbres, una instalación que nace para modernizar un trabajo que hasta ahora se realizaba en gran parte de forma manual y que busca, además, responder a una realidad del sector: la demanda supera a la producción.
El centro está liderado por la Asociación de Cultivadores de Alubia de Anguiano —entidad gestora de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Alubia de Anguiano— y ha sido cofinanciado por el Gobierno de La Rioja. Para su puesta en marcha ha obtenido una subvención de 80.000 euros a través del programa de proyectos piloto y emblemáticos para la dinamización del medio rural frente al reto demográfico y la despoblación.
La principal novedad del espacio es la incorporación de tres equipos que permiten automatizar el proceso de selección y aumentar el control de calidad. La instalación dispone de una máquina seleccionadora y limpiadora para separar el grano de impurezas, una mesa densimétrica que clasifica la alubia por peso y una selección óptica por láser que discrimina los granos por color. Con esta tecnología, tareas que exigían muchas horas de revisión y control visual pasan a realizarse de forma más rápida y estandarizada.
El presidente del Gobierno riojano, Gonzalo Capellán, que ha visitado esta semana el centro, destacó que supone un apoyo decisivo para que “la DOP Alubia de Anguiano pueda seguir consolidándose como producto de calidad y mejore la rentabilidad de los jóvenes productores de la sierra”. En su visita estuvo acompañado por el director general de Política Local y Lucha contra la Despoblación, Óscar León, el de Desarrollo Rural, David Martín, la alcaldesa de Anguiano, Gema López y el presidente de la Asociación de Cultivadores de Alubia de Anguiano, Manuel García.
Además de la mejora en la selección, el centro incluye un tratamiento de congelación para eliminar por completo la plaga del gorgojo, con el objetivo de reforzar la garantía sanitaria del producto. A ello se suma una propuesta de gestión integral de la producción, con servicios de almacenamiento, pesaje, limpieza profunda y envasado automatizado en distintos formatos.
La iniciativa prestará servicio a los 34 cultivadores profesionales actuales y se plantea como una infraestructura abierta a la incorporación de nuevos productores. En este sentido, el proyecto también se enmarca en la estrategia de fijación de actividad económica en la sierra mediante el impulso del producto local ligado al territorio.
En la actualidad, la producción de la Alubia de Anguiano se sitúa en torno a 30 hectáreas y unos 30.000 kilos anuales. La DOP cuenta desde 2021 con el reconocimiento oficial como Denominación de Origen Protegida, un sello que refuerza su posicionamiento como alimento de calidad diferenciada.
Más allá del procesado, el centro se concibe también como un espacio de trabajo técnico e investigación aplicada. Está previsto que permita avanzar en programas de control de autenticidad, depuración y mejora de semillas autóctonas en colaboración con la Universidad de La Rioja y centros de investigación. Actualmente, la DOP Alubia de Anguiano es la única que puede proporcionar semillas certificadas, pero desde el centro se trabaja para extender esa capacidad a otras variedades locales como el Cuco Fino de Torrecilla, el Caparrón del Leza o la Alubia Villarija.
El centro fue visitado el 4 de marzo por el presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, junto a responsables de varias áreas del Ejecutivo regional y del Ayuntamiento de Anguiano. En esa visita, Capellán subrayó que la modernización del proceso de selección puede contribuir a reforzar la calidad del producto y a mejorar la rentabilidad de los jóvenes que se están incorporando al cultivo en la sierra.
